vivias en mi.
No salias de mi cabeza ni un solo día, no parabas de golpearme el corazon violentamente cuando te acrecabas a mi. No podía sentir otra cosa que no fueses tú.
Aquella mirada, que detenía el tiempo, que detenía mi vida.Aquella sonrisa, que me acercaba a una dulce sensación similar a aquello que nunca podría conseguir contigo. Escalofríos si me abrazabas, horas en la ventana, tardes esperándote.
Fueron tres años. Tres largos años. Todos y cada uno de esos día te soñe, te esperé, traté de poder quererte como quería. Sólo tenía que esperar, era cuestión de tiempo que la diferencia de edad se acortase, en un par de años. Ese sería el momento en el que podríamos acercarnos, y todo podría ser.
Y de repente te fuiste. No te despediste y no volví a saber nada más de ti salvo por nuestros cumpleaños y algún dia melancólico de verano.
Pasó el tiempo y pudimos volvernos a encontrar. Llegaste y todo fue increible. Parecía que ese tiempo que necesitabamos ya habá corrido. Y que a pesar de eso volvíamos a ser nosotros. Como simpre.Pero el tempo volvía a estar en nuestra contra... y meses después te irías para siempre.
La última noche me pediste que no me fuese, que me quedase más, y me abrazaste y besaste como siempre había soñado. Era la primera vez que te tenía tan cerca, y todos mis sueños empezaban a ser realidad.
Pero como siempre, te vas. Me dijiste que me qudase más tiempo. Tu tampoco querías que acabase. Pero eres tú el que te vas. Eres tu el que no quieres que me quede. Eres tu el sueño de siempre, aquel que nunca podré tener.
Pero sabes que te esperaré. El primer amor nunca se olvida, y tu no vas a ser menos.Pensaré que estuvo cerca. Porque te vuelves a ir.. y yo soy incapaz de decirte todo lo que siento.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)


No hay comentarios:
Publicar un comentario