viernes, 1 de enero de 2010

a contracorriente

A veces el corazón es tan suicida como un salmón.

Nos empeñamos en no hacer caso a los sentimientos, y tratar de escuchar a la cabeza, y sus razonamientos que siempre son cuerdos e inteligentes. Y si, serán todo lo razonables que quieras, pero son lo mas falso que puedes hacer en tu vida.

Razonar el qué debemos sentir, cómo y porqué es lo más absurdo que he intentado hacer en esta vida. Porque mi corazón es como cualquier salmón común. Insignificante frente al inmenso río de la vida, lucha hasta la muerte por conseguir sus objetivos, incluso nadando a contracorriente entre otra especies de peces con el único fin de llegar a donde desea.
Quiz otros peces piensan que esta loco, que dejandose llevar se vive bien...pero él ya tiene su sitio elgido, y llegará, aunque le cueste la vida.

No trateis de entendelo, porque es solo un salmón, y tampoco trateis de entenderme a mi, porque soy sólo un corazón sincero.

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